viernes 13 de enero de 2012

CAVILACIONES EN LAS PIERNAS DEL TIEMPO

Los estudiantes estudian.

¡Qué redundancia más absurda!

Parece que un velo de polvo

en polvo

convirtiera la laguna

de tinta,

de locura,

que, álgida,

contenta al malhumorado

y es consuelo de tonto

para el necio.


Y, ¿Yo sueño?

La pregunta absurda vuelve

y la noche avanza.


Nadie consuela

por viejo

mi segundo de tortura.


¿Y es instante

todo lo que tiembla?


Si más vivir pudiera,

más viviría,

y si el ausentarme no sirviera,

sería eterno presente

por siempre y siempre.


Galatea, en mis quejas

me sumerjo

por tus olas

que caminan,

y camino

y me vuelvo mármol,

y duro me vuelvo.


¡Cantad, Poseidones,

cabello fluyente

que me place

como instante!


¡Cantad, oh, cantad!

No seáis dignos

de reproche,

que la noche avanza

y todo lo que

avanza

tiembla y pasa.


Se tornará en día el silencio

y verán mis rimas

la espuma de mi cuerpo.


Te verán, Galatea,

caminar conmigo

deprisa,

muriendo.


Te verán mis instantes

volar, espesa,

temblorosa como ellos,

porque tú también

pasas,

tam

bién.


Torna que torna

la vida su concierto

de muerte,

y si es suerte

el verte,

mis ojos son

ruletas,

y ruedan,

ruedan,

ruedan.


Llegará la estrella

en mi silencio más profundo.

La luz ferrosa.


La luz, solo la luz.

jueves 29 de diciembre de 2011

LO NEGRO















El cielo ennegrecido
me pregunta, inquieto,
'¿Y ha de morir contigo
el mundo mago?'
Y debo llorar
ante el maestro
cuando advierto que
soy una nube
horrible que sangra
petróleo en un torrente
infinito.

martes 27 de diciembre de 2011

ODA AL CIELO

Es triste que el silencio
me canse.
Es triste el sueño,
es triste,
pero los suspiros son piedras
bellas brillando
en la mañana.

Siempre llueve en mi ciudad,
y tengo tanto frío
que el alma se convierte
en un trozo de hielo
por el que todo el mundo
me pregunta.
Mi alma es un glaciar
completamente oscuro.
Mi alma sueña
y es como subvertir
los segundos
a ratos,
a ratos,
y soy, soy, soy.

¿Por qué no ofrecer
mi eterna sonrisa
si mis dientes son
algo contrario al fuego?

Llega un viento absurdo
a tocarme.

El viento es interminable
en la mañana,
y mis manos desearían
arrancar el cielo
y llevar todas las estrellas
en su corazón pegadas.

martes 22 de noviembre de 2011

*

En los labios franceses me perdí
pensando en la musa muda.

Hay ocasiones en las que estoy hecho
de palabras solamente,
y solo soy un labio solo
mojado de barro, de tierra, de polvo, de nada.


A veces amo, tierra, escúchame,
a veces amo...
y soy yo monte y fuente y río.
Ay, Fray Luis, si tu amada tierra
me mirara como me mira París.

En su cara ausente de ciudad dormida
a veces amo y también me duermo
manteniendo la mirada,
imposible como la canción amada,
como rosa estampada en el viento
yo me sueño,
yo me sueño.

miércoles 26 de octubre de 2011

Y si te mirara...

Y si te mirara
casi en secreto
mientras finjo
que está atrás
o delante
o a otro lado
lo que miro.

Y si lo hago luego
sin miedo y te sonrío
o me voy sin decirte nada
y sueño toda la vida contigo,
y me pregunto tu nombre,
y me pongo el abrigo
cada día sin tus manos,
entonces, después de todo,
¿Soñarías conmigo?

jueves 29 de septiembre de 2011

Esta soledad me admira demasiado



















Esta soledad me admira demasiado,
'¿Por qué has de tenerme tanto rato?'
Le dije mientras no marchaba
cuando el viento trajo amor
y el canto me hizo amigo
un día.

Pero soledad seguiste en mi alma
derrotando la belleza de los días
y te fuiste a ratos
dejando mi vaso conmigo.

Esta soledad me admira demasiado,
si yo pudiera lanzaría mis párpados
al viento y cerraría el cielo
con mi sueño solo.
Sonaría música, tal vez,
en los dibujos de la musa tierra.

No me admires, no me tientes,
déjame solo con mi compañía,
déjame volando sin ti,
no te quiero, pero a veces miento
y te amo y los dos jugamos solos
a perdernos y a sentir,
como si no hubiera mundo,
como si no hubiera cielo.

jueves 15 de septiembre de 2011

*


Mi infancia
tiene un olor
a naranja y a perfume,
tiempo desertor del mundo
agora y antes.
Somos lava, o nieve,
o simplemente escarcha
en el aire.
Agua, mineral precioso
que bellamente se oxida.
De incógnito
me visto
y me pierdo
en el humo,
una vez y otra,
y vago
desde lejos
hacia la tierra,
ésta mi
tierra
preciosa,
llena de alma,
más llena que el cántaro
volando por mi tiempo
en el estertor mudo
de la ausencia.

¿Y ésta, mi ausencia?
¿Dónde está la nada
cuando falta ella?
Mi nada
es lo que suena
en la tiniebla de
la bruma.

Dejando el vaso ausente
para llenarlo
de aire,
y lanzar el mundo
al espacio
y recorrer lo infinito
de la noche
eterna.

Podría preguntar
por el silencio,
amasarlo con
poesía y
lanzarlo con
el mundo
y con la noche.

Podría salvarme
mirando al cielo
y caminando
sin alas
en los bosques
más profundos
de esta nieve
que me ama.

Sería precioso,
sería como llegar
al infinito
y contarlo
y vivir entre deseos
eternamente y
cumplirlos,
y ser la vida
puramente viva
manchando de
amanecer el mundo
y abriendo corazones
como amapolas
vivas que amanecen.

¿Y quién no ha sentido
el mar alguna vez?

martes 6 de septiembre de 2011

HACIA NINGUNA PARTE


¿Me seguirías por los parques hacia donde nadie duerme?
Allí nos espera mi silencio conversando con tu sombra,
y tu ahogado grito se desvanece en la lengua de las mariposas
escondiendo en su amargura un deseo de amor eterno,
de amarillo día,
de lamento
e intento
de sonrisa.

Así que volarán los pájaros en tu aurora
y allá donde las nubes se hacen eco
coseguiremos la palabra vida.

(Y estoy alegre en este temprano amanecer,
buscando acaso el alba y solo hay sombra,
con un ocaso que tu mente no imagina
enterrado en esta nada imaginable).

Llega la noche y tu aurora se hace estrella,
se hace y se deshace constantemente
porque la forma cambia,
porque es la aurora viva
susurrando gritos a mi alma.

Te tengo entre mis brazos cogida por el alma,
y si te suelto tu garganta aspira a ser mundo,
y si más te agarro me traspasas la sonrisa.
Eres como una voluta que vuela entre mis manos
hacia ninguna parte, el más bello lugar
de la tierra.

Hay en esa parte una voz que expresa el llanto
y lo traduce; y hay también quejidos
de sangre eterna diluviando los parques,
el camino, el deseo de amanecer
sentados en el aire, como si pudiéramos
amanecer de alguna otra manera.

(Y estoy contento en este alba que amanece,
estoy casi feliz, casi como un niño
que imagina ser gigante y alcanzar el cielo).


jueves 1 de septiembre de 2011

MORIRÍA DE VERAS


(...) y me voy a pescar
con tu hilo largo
los peces de la aurora.

Pablo Neruda

Moriría de veras si de verdad
la verdad me acompañara,
si tú fueras la verdad,
si tú no te murieras.

Moriría de veras en lo sublime
de tu espalda, cantándote
palabras muertas que
descalzas caminaran
por tu boca hasta besarte,
oh, compañera.

Moriría de veras cuando
fueras ese sueño que
a mi vida le hace aliento
útil, como útilmente
tu sombra, casi muda,
no me alcanza.

De mi añoranza haría otra vida,
y viviría de nuevo contigo
si morirme no bastara,
si al morirme no cantaran
tus ojos mirándome morir.

Y he muerto esta noche en tus brazos,
infinitamente puro
de este amor que puramente
me deshace.

Mi alma nace;
ven, tu aliento
ahora está conmigo,
volando por el mundo
en otra parte.

viernes 19 de agosto de 2011

**


Y pienso que ya ha pasado,
el instante, pienso, es la maravilla
más breve que existe,
y añado,
nadie, nadie en este instante
eterno fragua su
voz como
agua clara
o como ansia,
y vuelo
y sueño
niño que soy
del corazón
ajado en la brasa
del mundo
tornando sin muerte
al tedio.

jueves 18 de agosto de 2011

*


I am bound, I am bound, for a distant shore,
By a lonely isle, by a far Azore,
There it is, there it is, the treasure I seek,
On the barren sands of a desolate creek.

Henry David Thoreau

De esta soledad que en la noche
me desnuda
se me hace agua el pecho
y me sangra la locura.
Oh, la voz que me esconde
como si yo fuera un eterno
ambiguo capitán despierto.
Lo que soy es un instante,
y ese mundo que afuera
aguarda se estremece
conmigo pensando
cómo la luna pudo
fundirse en el agua
y dibujar despacio
la sombra
que transparenta mi alma;
y veo y me ve el mundo
como esa luna
a través del agua,
esa gota a contraluz
que muestra mi cara pálida
oculta en mis ojos
que no me miran,
que ni siquiera te miran,
sino que miran, quedos,
locos, horribles
muertos.

sábado 30 de julio de 2011

EL VIOLÍN


Silencio. El mar rondaba en calma y todo yacía como la sangre altiva de un hombre débil. Un hombre que pudo llorar, y que sin embargo no consiguió vivir con la mano en el alma. En sus manos sostenía un papel; era la vida de un hombre la que había dejado el silencio en aquella hoja, y en las rocas y en sus ojos. Era como el agua que bañaba los puertos disecados de las bahías más solitarias. Ella le daba la espalda, mirando barcas y agua fría como el corazón amargo de un hombre. Volvía su pelo a brillar y a mojarse con el viento. Lloraba, lloraba tanto que el mar crecía y los barcos parecían inclinarse ante su rostro. El hombre miraba el papel, enajenado y somnoliento. El silencio poblaba aquel papel, y era imposible divisar su rostro, el de ella, el que lloraba hacia el mar y el que el mar escuchaba. El sol brilló, por un momento. El sol y la luna se juntaron en el día, como un eclipse que nunca existió. El hombre abrió un pequeño estuche donde guardaba un violín. Sonó la melodía, y ella aún no se volvía. El mar comenzó a rugir y a cantar con el alma de las notas. ¡Ah! Cuán pesada se hacía la huida, cuán horrible, ¡Ay! No volvía. El viento la abrigaba, y el violín seguía sonando. De pronto, apareció otro hombre. Al ver la escena, se quedó mirando. No se acercó. Cerró los ojos y pudo ver su infancia recorrer la mirada invisible de la dama a través de la sonata. Nadie oyó nada más. El viento cantaba también, y el mar siguió rugiendo, feroz como el alma de Neptuno. Nadie la vio llorar. El mar le cantaba, todos le cantaban. Ella se puso de puntillas, y con el alma brillando se dejó caer. La música nunca paró, el violinista cansado dejó de hablar; el otro hombre nunca abrió los ojos; y ella acompañó llorando al mar. Todos se abrazaron a lo lejos, como las historias se abrazan, o como los amantes se aman. Estremecido el cuerpo y la valentía, soñó el mundo con sus seres; y tanto soñó como pudo, callado, sin contarlo a nadie, y se volvió tímido. Como la vida, como el mar. Amaron todos y todos callaron. Ahora el puerto resiste, entre una valentía estéril que moja las pestañas y las cuerdas y su ropa.

lunes 25 de julio de 2011

ENCUENTROS




No es nada, repetía constantemente el rostro que imaginaba, pálido, amigo, imposible. Entre líneas, dibujaba un beso que amargamente visitaba la nada (de nuevo, no es nada). O eso creía, tal vez lo creía porque no lo sabía, porque saberlo sería empobrecerlo o mentirle (no, no es nada). Encanto (encantado), visítame cuando el sol te busque en el café del puerto, entre el humo de la partida llorando porque el rostro me dice que no es nada. Entonces yo estaré callado, leyendo el periódico o algún libro de Neftalí (lo llamamos Neftalí porque queremos sentir la complicidad abrazar el aire), hablando de ti, como si fuera alguien que con un silencio profundo te miró en la cama. Tú como siempre andarás despacio, buscando en tu monedero algo inútil para no mirar mientras te acercas, hasta que cedes y veo tu rostro mirarme y los dos jugamos a sonreír mientras cada vez más grandes nuestros ojos no se apartan. Pero no es nada, buscaremos algún anuncio en el periódico y leeremos a Neftalí para quitarnos el hambre, y entonces caeremos en palabras silenciosas que preceden a un beso y nos quitan el amargo de un tiempo solo antes de estar en el café viendo a los barcos partir, y otras parejas que también buscan una moneda invisible en sus monederos apartando la primera mirada de un encuentro, soñando con imaginar todo el rato el rostro que aparece en sus almas como un puñal brillando en el desierto (pero es).

lunes 27 de junio de 2011

Tu voz se hace la vida
cuando es silencio
amargo
todo lo que place
al mundo.

Oh, espesura infinita,
radio mundanal escrito
en el aire: misterio.

Oh, mentira
inherente al
mentiroso: sueño.

¡Yo canto para todos!
Y el viento... ese silencio
es una palabra hermosa.

¿Y la música? Su vida.

Este es mi canto
que escrito hiere
el corazón
callado
del hombre.

domingo 5 de junio de 2011

La caída

Recuerdo: Así pasa,
entre tanto, solloza
y a veces mira
con recelo
el ansia de otros ojos.

Recuerdo: Así vuela,
marchita la derrota
aun cuando es en sí misma
palabra que advierte.

Mañana: Así no existe,
quizá, porque nada
ampara el vivir
que se presagia.

Mañana: Será la existencia
de un mundo inhabitado,
donde vivir un segundo
sea vivir lo insoportable.
Poetas del silencio,
yo os canto la palabra
muda que amanecerá
mañana.

Os muestro mi instante
de nausea
con un ligero pesar
que se clava
y permanece.

Todos, callados,
en esta tempestad
de mundo:
escribimos la nada.


martes 3 de mayo de 2011

Puede ser que tus labios

se corten como se corta

la obviedad o el presente,

delante del recuerdo

más cercano.

Así pasa un segundo

como una figura

abstracta que relata

un sudor antiguo,

como el ambiente húmedo

de la historia.

El sudor que habla

entre tinieblas cuando

una sombra corta su paso;

y la sombra, ay,

la sombra incandescente

es un temor que

no perdona.


Puede ser que un suspiro

corte mis labios

al decir que no,

detrás de una oreja

impúdica y reina

de un sonido

ausente.

jueves 14 de abril de 2011

KREUTZER




El diván de la ventana se presentaba claro ante la lluvia. No era precisamente una lluvia intrépida, aquel azar que diluye la calle cuando la sombra es terriblemente inmensa; sino una lluvia exacta, milimétrica, casi medida; como cuando un beso se oye de cerca y el viento susurra versos de memoria y olvido. Podría vivir años en el tiempo, tantos que se me acabara el recuerdo de las noches que fueron mi vida; y aún así, recordaría a Bianca, un alma de limón y rosas entre otras, pero con un extraño ser en los ojos que podría definirse en la palabra silencio. El silencio, o el sonido de la lluvia que ahora abrazaba la ventana junto al diván claro que recogía un olor a perfume viejo, era una palabra. El recuerdo que poblaba mi mente entonces se hacía húmedo, frío y silencioso; colmado de viejas melodías y de escarcha frágil. Así era mi sueño allí, y Bianca estaba… ¿Dónde? O, más bien… ¿Cuándo? Bianca, ese nombre; ese silencio tibio como el de una pausa. Si bien yo estaba sólo, allí se encontraba su sombra: sencilla y esbelta. Pero era la sombra de otro tiempo reflejada en el ahora y el allí. Mis manos entonces se deslizaron por el negro y el blanco del tal vez marfil de mi piano. Así abracé a la sombra efímera que marchó.

lunes 28 de marzo de 2011

Este mar de ambiente absurdo
es un sueño.
Definirlo quisiera como el dolor
de la piedra en el zapato,
o como el calzado horrible.
Pero este mar de ambiente absurdo
no es un dolor ni una alegría.
Se asemeja más bien a la locura
o a la ingratitud del hombre serio.
Así es este mar de ensueño en la noche.
Amar quisiera todo el pensamiento
vivo, y me ensordece la vida.
Yo quisiera ser humilde
en medio de este mar que hiere.
Pues amor y albor en el sueño
descansan,
pero este mar profundo
y este ambiente
son como querer morir deprisa
entre la ausencia.
En este mar de ambiente absurdo
cabalga la vida y esa gente
que llora profunda
ante la aurora.

miércoles 23 de marzo de 2011

The great gig in the sky


Vive, tras ello
llora; la vida,
la noche -muerta-,
el cielo y la poesía
entonces, sabrán
buscarte, entre los pétalos,
la tierra, el bosque,
las orugas y los peces.

Manchada, mi alma,
entre tanto hielo
y manchada también
de nostalgias que sangran.

Suda mi pecho
en el viento, y hay
un sueño en tu costado.
Mi sangre valiente
acude al grito de tu ausencia,
muerta, muerto, yo,
entre los caminos, tú,
vuelta de espaldas.
Mi espalda, una, dos, ya.

Aquí, quizás, allí,
o detrás, mira
entonces si hay
lugares, después,
con los ojos muertos.

Viviré con mi mano
en tus ojos, para
guardarte, entre la niebla,
entre el mar y el manto
frío de la noche.